Categoría: Obra josefina

José, con Jesús y María, glorificado en cuerpo y alma

El aspecto que se refiere en este artículo es el de la afirmación de que José, en razón de su íntima unión a Jesucristo y a su Madre Virgen, y a su fiel servicio a la obra redentora, fue glorificado por Dios mediante la resurrección corporal para vida inmortal, siendo José uno de aquellos santos aludidos en el Evangelio de San Mateo (27, 52-53).

La pelotita del Niño Jesús

Es conocida la frase de Santa Teresita del Niño Jesús en la que expresa su deseo, su anhelo diríamos, de ser tratada por Jesús al modo como un niño trata a su pelotita. Es decir, estar disponible para ser llevada de acá para allá, de modo que Jesús pudiera complacerse en su total disponibilidad. […] José representa el modelo perfecto de lo que quería ser Santa Teresita, esto es, como una «pelotita», alguien puesto del todo en las manos de Dios y abandonado a su cuidado providente.

Modelo de sabiduría

Hablando en la solemnidad del Glorioso Patriarca, el Papa Juan Pablo II calificó a San José como «modelo de sabiduría para todo creyente». Estas palabras nos invitan a una reflexión que nos libere de ideas equivocadas que prácticamente pueden confundir y debilitar nuestra vida cristiana.

San José, Patriarca del Pueblo de Dios

La intimidad y humanidad de la relación del Patriarca José con Jesús nacido por el Espíritu Santo, de la que es suya por el matrimonio, no queda derogada por la trascendencia del designio divino. La fecunda virginidad de su Esposa es bien de María pero también es bien de José. La parte que tiene José en la virginidad de María hace que haya que atribuir a José, heredero en plenitud de la fe de los antiguos Patriarcas, el fruto nacido de la promesa y del don del Espíritu Santo. Por esta razón, afirma Bossuet, es Jesús hijo de José.