Categoría: Conferencias

Los siete primeros Concilios (7): Calcedonia (2)

Conferencia de F. Canals Vidal (Barcelona 22.II.1989)

Concilio de Calcedonia (451)

Concilio de Calcedonia (451)

Curso de historia del dogma impartido por Francisco Canals Vidal en 1989 en Balmesiana (Barcelona) sobre la formulación de la ortodoxia católica en los siete primeros concilios.

Los siete primeros Concilios (6): Calcedonia (1)

Conferencia de F. Canals Vidal (Barcelona 15.II.1989)

Concilio de Calcedonia (451)

Concilio de Calcedonia (451)

Curso de historia del dogma impartido por Francisco Canals Vidal en 1989 en Balmesiana (Barcelona) sobre la formulación de la ortodoxia católica en los siete primeros concilios.

8. Creo en un solo Dios, Creador de lo visible y lo invisible

El falso profetismo se enfrenta a la continuidad del Evangelio y la Antigua Alianza. Jesús habla de su Padre como “aquel que vosotros decís que es vuestro Dios”. Las antítesis en los dualismos gnósticos, en Marción y en el maniqueísmo.

7. Yahweh, el Señor Nuestro, es Yahweh único

La enseñanza dogmática sobre el Dios Uno y sobre su cognoscibilidad racional por el hombre en el Concilio Vaticano I. El monoteísmo bíblico y “el Dios de los filósofos”. Sobre el sentido de un monoteísmo común a los cristianos, judíos y musulmanes.

6. Fe y razón

Sólo la verdad filosófica es asumible por una recta teología. Sentido de la recomendación pontifícia de la doctrina filosófica de Santo Tomás de Aquino.

Los siete primeros Concilios (5): Éfeso (2)

Conferencia de F. Canals Vidal (Barcelona 8.II.1989)

San Cirilio de Alejandría (~370-444)

San Cirilio de Alejandría (~370-444)

Curso de historia del dogma impartido por Francisco Canals Vidal en 1989 en Balmesiana (Barcelona) sobre la formulación de la ortodoxia católica en los siete primeros concilios.

5. Fuentes de la revelación y lugares teológicos

La Revelación, en el designio del amor divino que mueve su providencia comunicativa y salvífica, es la acción o la serie sucesiva de acciones por las que Dios “se dirige y se da al hombre” (Cat. 14). En orden a comunicarnos la participación en su vida, y a restablecerla en el linaje humano después del pecado: “Dios, que habló a nuestros padres -los padres del Pueblo de Israel- parcialmente y de diversas maneras por los Profetas, al fin de estos días nos habló por su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien creó también los tiempos” (Hebr. 1,1-2).

3. La teología sagrada: su objeto y razón formal

La teología sagrada, generada en la tarea de los Santos Padres en la búsqueda de la “inteligencia de la fe” y de la defensa de la misma contra los judíos y los herejes, alcanzó, en los grandes doctores escolásticos, a constituirse como una ciencia.

Aunque heterogénea en su subiectum, es decir, su contenido u “objeto material”, y en su formalidad cognoscitiva, que es la ratio revelati, respecto de las ciencias de orden natural, es analógica con las mismas en los caracteres de racionalidad argumentativa por la que, a partir de principios ciertos se alcanzan conclusiones “demostradas”.
Desde la edad apostólica y en especial a partir del siglo II, llamado el siglo de los Apologistas, se ha dado siempre en la Iglesia esta tarea de defensa y sostenimientoEn Aristóteles la episteme theologike se identifica con la “ciencia que contempla lo que es en cuanto que es”, en el sentido de que sólo en esta ciencia que se llamaría después ontología el entendimiento humano, buscando conocer la primera causa de la universalidad de los entes, alcanza a conocer la realidad divina. Damos el nombre de teología natural a la parte última, es decir, al tratado metafísico sobre Dios como primera causa del ente.

Tradición y Nacionalismos

Conferencia de Francisco Canals Vidal sobre los nacionalismos: su inspiración ideológica y sus orígenes históricos; especialmente del nacionalismo catalán en su doble vertiente de Valentí Almirall y Prat de la Riba.

4. Artículos de la fe y conclusiones teológicas

Teniendo en cuenta que la resurrección común, es decir, la nuestra, es también una verdad revelada, de importancia decisiva para el sentido de nuestra vida cristiana, y cuya fe profesamos en los Símbolos, y así el Nuevo Catecismo la expone al comentar el artículo del Símbolo apostólico: “creo en la resurrección de la carne”, comprenderemos en qué sentido el raciocinio teológico no se ejercita sólo ni primariamente en la deducción de conclusiones teológicas a partir de los datos revelados, sino que, es también tarea teológica la que fue descrita así por el Concilio Vaticano I.

2. Apologética y teología fundamental

Ya en los Evangelios y en los escritos de los Apóstoles encontramos muchos textos en que se arguye contra quienes desconocen “las obras” que Jesús hacía, y el cumplimiento en El de los prometido a los patriarcas de Israel y anunciado por los profetas.

Desde la edad apostólica y en especial a partir del siglo II, llamado el siglo de los Apologistas, se ha dado siempre en la Iglesia esta tarea de defensa y sostenimientoEn Aristóteles la episteme theologike se identifica con la “ciencia que contempla lo que es en cuanto que es”, en el sentido de que sólo en esta ciencia que se llamaría después ontología el entendimiento humano, buscando conocer la primera causa de la universalidad de los entes, alcanza a conocer la realidad divina. Damos el nombre de teología natural a la parte última, es decir, al tratado metafísico sobre Dios como primera causa del ente.

1. Fe teologal y ciencia de lo revelado

El término “teología” ha tenido una evolución histórica compleja, antes de que llegase a significar la elaboración racional de la que Santo Tomás llamaba “ciencia sagrada”.
En Aristóteles la episteme theologike se identifica con la “ciencia que contempla lo que es en cuanto que es”, en el sentido de que sólo en esta ciencia que se llamaría después ontología el entendimiento humano, buscando conocer la primera causa de la universalidad de los entes, alcanza a conocer la realidad divina. Damos el nombre de teología natural a la parte última, es decir, al tratado metafísico sobre Dios como primera causa del ente.